Los resultados de las empresas cotizadas ratifican la fase de crecimiento de la economía española de una manera incontestable. Para un analista de economía, el hecho de que las compañias cotizadas mantengan un tasa de crimiento elevada del beneficio demuestra además que la política económica unidimensional aplicada por el Ejecutivo desde 2012 (reducción salarial, desmantelamiento de la contratación fija) ha tenido éxito, aunque sólo en lo que se refiere a la supervivecia empresarial. No obstante, conviene precisar que las empresas del Ibex, cuyos beneficios subieron el 16,6% el año pasado y las cotizadas (en torno al 21%) no suelen ser las compañias que recurren a la devaluación salarial y a la precariedad para garantizar sus cuentas de resultados. En su caso, la rentabilidad y la productividad están mejor defendidas con salarios elevados.