El consumo de salmón ahumado crece hasta cuando el aumento de su precio lo aleja de los bolsillos de ingresos medios. Los españoles comerán en estas Navidades unas 1.750 toneladas de este pescado, casi un tercio de las casi 6.500 toneladas vendidas en todo 2016. Sus fabricantes trabajan con nuevos tipos de presentaciones para desestacionalizar el consumo, mientras buscan caminos para depender menos de un producto servido en origen por un mercado cautivo. El salmón se ahuma y prepara en fábricas españolas, pero se cría en granjas marinas noruegas controladas por grandes grupos empresariales.