Quien necesita firmar un contrato nuevo, como el joven que se emancipa, el trabajador que cambia de ciudad o el inmigrante que acaba de llegar, se enfrenta a los precios más altos y que más rápido crecen del mercado Leer
Compartir piso en Barcelona cuesta de media 650 euros al mes, un 8,3% más que hace un año; en Madrid se pagan 600 euros (un 3,4% más) y en Valencia, 425 euros (un 2,4% más caro) Leer
Marbella y Baleares se cuelan una y otra vez en todos los ránking que tienen que ver con éxito turístico y viviendas caras. No parece casualidad Leer
En Málaga han desaparecido 2.858 viviendas turísticas entre agosto de 2024 y mayo de 2026; en Alicante se han borrado 12.441; en Baleares, 5.675; en Barcelona, 2.785, y en Madrid, 9.004 menos Leer
Las habitaciones, que se habían convertido en el último refugio para quienes no podían asumir la renta de un apartamento completo, han dejado de ser una opción asequible. El precio medio en España alcanza 475 euros al mes y muchos municipios en Barcelona y Madrid lo superan Leer
En España hacen falta entre 300.000 y 450.000 camas para cubrir el déficit entre oferta y demanda de alojamiento universitario Leer
No se considera un elemento imprescindible para garantizar la habitabilidad de la vivienda Leer
Ni el Gobierno, ni las CCAA ni los ayuntamientos saben cuánta VPO tienen ni en qué estado se encuentran. El Ministerio de Vivienda ha situado la VPO como el pilar de su política ante la crisis de accesibilidad actual. La incógnita es si tiene sentido persistir en un sistema creado hace décadas que no da respuesta al problema actual. ¿Es un modelo fallido? ¿Habría que cambiarlo? Leer