A partir del próximo 22 de septiembre, los clientes de Uber en Madrid conocerán de antemano y al céntimo cuánto les va a costar el viaje al destino elegido, en vez de tener que conformarse con una horquilla de precios, como sucede actualmente. La filial española de la empresa de transporte, que ha estrenado sede este jueves en Madrid, sigue los pasos de Cabify y modifica su sistema de precios, con retoques en los precios mínimo, por kilómetro y por minuto. Con estos cambios, asegura la empresa, los precios de los trayectos se abaratarán entre un 4 y un 5% y aumentará los ingresos de los conductores.