Las cifras globales son provisionales, pero la tendencia del mercado del automóvil parece clara y anuncia un futuro positivo para los fabricantes, con fuertes crecimientos de ventas en China, EE UU y Europa. Además, los mercados emergentes siguen exhibiendo músculo. La excepción es quizá el mercado japonés, el único que muestra una ligera caída del 1,2%.