United Airlines rectifica en un intento a la desesperada por contener más daños a su imagen, después de que la compañía echara de una manera violenta a un pasajero que se negaba a abandonar un avión por overbooking. El consejero delegado, Óscar Muñoz, anunció que se van a revisar todos los procedimientos internos para evitar una situación similar y asegura que la policía no sacará nunca más del avión a un pasajero con asiento asignado.