Luis Toledo no recuerda cómo era vivir en un mundo sin crisis. Las tormentas financieras que acabaron con Lehman Brothers coincidieron con su entrada en la adolescencia. “Hemos crecido sin aspiraciones de futuro. Y sigo así: pese a haber logrado una beca predoctoral considerada de élite, cuando la termine tendré que irme al extranjero o dejar la Universidad”, asegura este licenciado en Historia de 24 años que ultima su tesis sobre la juventud en la Transición.