La tendencia dentro de las empresas es que los equipos de trabajo sean cada vez más diversos en cuanto a género, edad y etnia. Sin embargo, muchas investigaciones llaman la atención sobre otro tipo de disparidad que pasa más desapercibida y que ha demostrado ser crucial en la eficiencia de los equipos: la diversidad cognitiva, que es básicamente la perspectiva que adoptamos ante un problema y la forma en que procesamos la información y razonamos. El estudio más reciente se ha llevado a cabo durante los últimos 12 años y concluye que, cuando un equipo está formado por personas que piensan de forma divergente, resuelve los problemas más rápido.