Cada español consume de media al año 1.300 gramos de carne de conejo, el equivalente a algo más de un animal por cabeza, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Está muy lejos de las cifras de antes de la crisis, cuando España era uno de los líderes mundiales en la compra de esta carne; aún hoy, es el quinto productor mundial. «En lo que va de año, el consumo ha bajado en un 11%», explica Santiago Miguel Casado, consejero delegado del grupo Hermi, el segundo procesador de conejo de Europa y el primero de la Península Ibérica. Hermi factura alrededor de 61 millones de euros al año procesando 14.500 toneladas de carne procedente de unas 200 granjas.