Los datos que maneja la multinacional británica señalan que el sector de la comida a domicilio el año pasado supuso alrededor del 8% de la facturación de la industria de la restauración en España. De ese pastel de 2.400 millones de euros, más del 80% corresponde a pedidos por medios tradicionales, como una llamada telefónica o una recogida en el local. El resto se trata de peticiones online. Y estas aumentaron un 106%.