La controvertida empresa de reparto Deliveroo, caracterizada porque sus repartidores —conocidos como riders— van en bicicleta y no tienen contratos laborales sino como autónomos, se ha instalado en cinco ciudades más en España. La compañía ha iniciado sus operaciones en Sevilla, Málaga y Bilbao, que se unen a Alicante y A Coruña, donde comenzaron el servicio en junio. Pese a que en varias ocasiones la empresa ha sido criticada por las condiciones laborales de sus trabajadores, Deliveroo continúa expandiéndose y ha conseguido recientemente una nueva financiación de 385 millones de dólares.