La pobreza severa alcanzó en 2015 a 2,6 millones de personas en España, un 5,8% de la población según la Encuesta de Condiciones de Vida publicada este martes por el INE. Si bien dista mucho del 3,6% registrado en 2008, este dato representa una leve mejora frente al 6,4% anotado en 2014 y el 7,1% de 2013. Además, empujados por la mejora del mercado de trabajo que se vivió ese año, los ingresos medios de los hogares españoles crecieron en 2015 por primera vez en la crisis: un 2,4% hasta los 26.730 euros. Sin embargo, la tasa de riesgo de pobreza empeoró en dos décimas hasta el 22,3%, una clara señal de que la desigualdad no se corrige.