Berlín se ha propuesto reducir la amplia brecha que separa los sueldos de las alemanas de las de sus colegas hombres. Con este objetivo, una nueva ley obliga a partir de este sábado a las grandes empresas a informar a sus empleadas de cuánto ganan sus compañeros hombres por realizar un trabajo similar. Con la entrada en vigor de la norma, Berlín aspira a arrojar luz sobre la llamada “caja negra” en la que se convierten los salarios de los empleados del pupitre de al lado y armar a las empleadas con datos para poder negociar mejor con sus jefes o incluso acudir a los tribunales con los datos en la mano. Alemania es uno de los países con una mayor brecha salarial de la Unión Europea.