La conciliación entre la vida personal y el empleo es una quimera en España, uno de los países donde se trabaja más horas y se rinde menos de Europa. Pero hay cambios que ya se están produciendo
Los modelos de horarios rígidos, servidos en un centro de trabajo inapelable y con productividades tasadas a fuerza de disciplina están obsoletos
El Ejecutivo comunitario aprovecha el Brexit para lanzar una directiva de conciliación y pretende establecer un mínimo común de baja por paternidad