La Inspección de Trabajo estrecha más el cerco sobre el modelo laboral de Deliveroo. La empresa de reparto ha vuelto a recibir una notificación de este órgano dependiente del Ministerio de Empleo, esta vez en Madrid, que pone en entredicho su modelo laboral, basado en que los repartidores son autónomos y no asalariados. Ya hace un mes la Inspección falló contra la empresa digital en Valencia y le exigió más de 160.000 euros por cotizaciones impagadas. Es de suponer que en Madrid, donde la empresa tiene bastantes más repartidores, la reclamación sea más alta.