La raíz del problema es el descenso de las expectativas de beneficios
A pesar de los frecuentes llamamientos del BCE, incluso antes de la pandemia, lo cierto es que la anhelada consolidación bancaria europea no termina de producirse. En realidad, esto no es una sorpresa por cuanto ya en la crisis anterior se hizo evidente que la solución preferida para los bancos en dificultades fue mucho más doméstica que transfronteriza, quizá por la importante implicación de los tesoros nacionales. Leer
El volumen por debajo de cero ronda los 14,7 billones de euros