Fue uno de los centros de poder de Madrid. Sobre sus manteles de hilo se debatieron importantes acuerdos políticos y empresariales, incluso futbolísticos, y hasta sus últimos días, antes de tener que cerrar por el confinamiento, que desembocó en el cierre definitivo el pasado mes de noviembre, Zalacaín acogió a ilustres comensales, a estrellas de Hollywood, a gente de alta sociedad, que fueron fieles a uno de los llamados templos de la cocina madrileña. Fue el primer restaurante en tener tres estrellas Michelin en España. Lo consiguió en 1987, 14 años más tarde de su apertura en 1973, de la mano de sus fundadores, Jesús Oyarbide y su esposa Consuelo Apalategui, los mismos dueños de otro grande en la cocina madrileña, Príncipe de Viana, cerrado en 2011.